Las caídas son uno de los accidentes domésticos más frecuentes en España, especialmente entre personas mayores y niños. La respuesta inmediata ante una caída determina en gran medida la evolución de la lesión y, en los casos más graves, puede marcar la diferencia en el pronóstico de la persona afectada.

Este artículo describe la secuencia de actuación ante una caída en entorno doméstico, con especial atención a las medidas no invasivas: evaluación del estado de la persona, restricciones de movilización, aplicación del método RICE para lesiones osteomusculares leves y criterios para contactar con los servicios de emergencia.

Evaluación inicial: antes de actuar

La primera acción ante cualquier caída no es levantar a la persona, sino evaluar su estado. Actuar con precipitación puede agravar una lesión no detectada, especialmente si existe sospecha de daño en columna vertebral o cuello.

¿Está consciente?

Acérquese a la persona con calma y pregúntele cómo se encuentra. Si responde y puede mover las extremidades sin dolor intenso en la columna, el riesgo de lesión medular es menor. Si no responde, no reacciona al llamado o muestra confusión repentina, no la movilice y llame al 112 de inmediato.

¿Hay sangrado visible?

Si existe una herida con sangrado activo, aplique presión directa sobre la zona con un paño limpio. No retire el paño aunque se empape; añada más material por encima y mantenga la presión.

¿Se queja de dolor en cuello o espalda?

El dolor cervical o dorsal tras una caída, especialmente con mecanismo de impacto en cabeza o caída desde altura, exige inmovilización y llamada al 112. No intente incorporar a la persona hasta que llegue el personal sanitario.

Situaciones en las que no se debe mover a la persona: dolor cervical o dorsal, pérdida de consciencia aunque sea breve, incapacidad para mover alguna extremidad, caída desde altura o con impacto en cabeza. En todos estos casos, llame al 112 y no movilice a la persona hasta recibir instrucciones del operador sanitario.

Lesiones más frecuentes en caídas domésticas

Cuando se descarta daño en columna y la persona está consciente y puede comunicarse, las lesiones más habituales son esguinces, contusiones y, en personas mayores, fracturas de muñeca o cadera.

Esguince de tobillo o muñeca

El esguince es la distensión o rotura parcial de los ligamentos articulares. Los síntomas principales son dolor localizado, inflamación progresiva y dificultad para apoyar o mover la articulación afectada. En ausencia de deformidad visible y con la persona consciente, puede aplicarse el método RICE.

Método RICE para esguinces leves
  1. Rest (Reposo): Evite apoyar o cargar la zona lesionada. En el caso del tobillo, retire el calzado con cuidado.
  2. Ice (Frío): Aplique hielo envuelto en un paño fino durante 15 a 20 minutos. Nunca hielo directo sobre la piel. Repita cada dos horas durante las primeras 24–48 horas.
  3. Compression (Compresión): Si dispone de una venda elástica, aplíquela con presión moderada desde el extremo distal hacia el proximal. No tan ajustada que corte la circulación.
  4. Elevation (Elevación): Mantenga la extremidad afectada por encima del nivel del corazón para reducir la inflamación.

Contusión sin herida abierta

Los golpes que no producen herida visible pero generan dolor e inflamación se tratan inicialmente con frío local y reposo. Si la zona golpeada no mejora en 48 horas, aumenta la inflamación o aparece deformidad, es necesaria valoración médica para descartar fractura.

Herida superficial con abrasión

Limpie la zona con agua corriente durante varios minutos para eliminar suciedad. Aplique antiséptico sin alcohol si está disponible. Cubra con un apósito estéril. No aplique algodón directamente sobre la herida. Si hay objetos incrustados profundamente, no los retire: cubra la zona y acuda a urgencias.

Caídas en personas mayores

Las personas de más de 65 años tienen mayor riesgo de fracturas de cadera, muñeca y vértebras tras una caída, incluso con mecanismos de bajo impacto. Si una persona mayor manifiesta dolor en la ingle o en la parte superior del muslo y no puede incorporarse o caminar sin dolor intenso, no la fuerce a levantarse. Llame al 112 y manténgala cómoda en el suelo hasta la llegada de los servicios de emergencia.

Cuándo llamar al 112 en España

Contacte con el número de emergencias 112 ante cualquiera de estas situaciones:

  • Pérdida de consciencia, aunque sea breve.
  • Sospecha de fractura (deformidad visible, imposibilidad de mover la extremidad).
  • Dolor en cuello o columna tras la caída.
  • Sangrado que no cede con presión directa.
  • Caída desde altura (escaleras, silla, andamio).
  • Persona mayor que no puede levantarse o caminar.
  • Confusión, somnolencia o cambio de comportamiento tras un golpe en la cabeza.
Servicios de emergencia en España

El número único de emergencias es el 112, accesible desde cualquier punto del territorio español, incluyendo zonas sin cobertura habitual. El operador orienta la llamada al servicio adecuado: sanitario (SAMU/061), bomberos o policía.

Referencias